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Escena comunicativa

Hemos señalado que comunicar con eficacia es saber trasmitir de una manera adecuada los mensajes. He reservado esta entrada a un aspecto muy importante que a veces nos pasa muy desapercibida. Cuando hablamos es muy probable que estemos muy atentos a cuidar el contenido del mensaje, es decir a las palabras que vamos a utilizar. Y eso es clave, por supuesto. El fondo hay que cuidarlo diría que hasta mimarlo. Pero, ¿cuidamos, estamos atentos a nuestra comunicación no verbal? Y no me refiero a si cruzarse de brazos significa estar a la defensiva o si poner los brazos en jarras implica comunicar autoridad o dominio. Me refiero a ser conscientes de los gestos que hay que hacer para dar fuerza a nuestros mensajes. Y eso implica no solamente conocimiento sino además control. Hace poco vi como un político sin darse cuenta al hablar de corrupción se señalaba a sí mismo. ¿Sería un lapsus gestibus?, es decir ¿un lapsus de comportamiento? Y todos esos oradores, políticos o no, que cuando hablan efectúan reiteradamente ese gesto de arriba abajo todo el tiempo ¿son conscientes de sus efectos?

De la misma manera que un comunicador que busque la excelencia deberá vigilar y seleccionar adecuadamente las palabras que emplea debe saber controlar todos los gestos que hace para quedarse sólo con aquellos que le dan fuerza a su discurso y evitar los que lo debilitan. Y eso implica tener una adecuada expresión y control corporal.

Pero la comunicación no verbal no solamente son gestos y expresiones sino también los tonos, el ritmo, la velocidad con la que hablas, lo que se llama paralenguaje. Si en pleno discurso enlenteces un parte del mismo estarás diciendo a la audiencia: esto es importante. Si cambias el tono generas otro efecto.

Un comunicador eficaz debe saber integrar todos los recursos de comunicación en el discurso para potenciarlo, es decir saberlos integrar en lo que llamamos la situación, la escena comunicativa.

Y eso implica dos cosas, conocer los efectos de la comunicación no verbal y ser muy consciente de cada gesto, de cada entonación. Sólo así potenciaras tu comunicación.