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Hablar en público: el síndrome “Pulpo”

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No falla. En cualquier curso de Hablar en público, tarde o temprano aparece una pregunta. ¿Qué hago con mis manos? Porque sé que tengo dos pero a la hora de hablar en público parece que tenga ocho, que sea una especie de pulpo. Y si con dos no sé que hacer, con ocho ni te cuento.

Encima los supuestos “expertos” no ayudan demasiado. Fijaos en algunas recomendaciones. “No pongas las manos en los bolsillos” Y el aprendiz de pulpo lo anota en sus apuntes. No poner las manos en los bolsillos ¿Algo más? “Sí claro no hagas gestos que denoten defensa, no “bailes” convulsivamente, no hagas, no hagas…” Y terminamos con esas famosas listas tipo: “10 recomendaciones para triunfar en la vida” que las lees y desaprovechas 10 minutos de tu vida.

Ahora tienes que hablar en público. Y tienes presentes todas esas recomendaciones. Estás nervioso. Tus manos empiezan a cobrar vida. Tus pies siguen el juego a tus manos. Y quieres esconderlas que no se vean y van directas a tus bolsillos pero ¡no! en los bolsillos no, eso es lo que dicen tus apuntes y si lo dijo un experto debe de ser verdad, ¿no? y las envías hacia atrás ¡No! ¡Eso tampoco! y cruzas los brazos ¡Fatal! ¡Verán que estas a la defensiva! Y el síndrome pulpo actúa con toda su virulencia.

Y todo eso por una mala pregunta. No preguntes que haces con tus manos, que haces con tus pies. Esa no es la pregunta “buena”. La pregunta adecuada es: ¿qué haces con tu cerebro? Porque tienes que conseguir inducirte un estado emocional de seguridad. Si te sientes seguro, el síndrome pulpo desaparece. Claro que esos supuestos expertos igual no saben como ayudarte a inducirte estados emocionales favorecedores. Es algo más complejo, no más difícil, sólo algo más complejo. Pero, es el único camino.

Si te induces un estado de seguridad todos tus gestos, presta atención, todos tus gestos… sí, todos ellos, expresarán esa seguridad. Hasta ponerse las manos en los bolsillos puede ser adecuado según tus objetivos y expresará seguridad. Esa es la pregunta: ¿qué hacer con tu cerebro? Y que te ayuden a generarte estrategias adecuadas. Ese es el camino.

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Eduardo Resbier. Director Postgrado de Comunicación Persuasiva. Título propio de la Universidad de Barcelona. Puedes ver una breve explicación de los objetivos del Postgrado en este video

ARTÍCULOS DE LA SERIE SOBRE HABLAR EN PÚBLICO
Hablar en público: ¿Cómo haces para hacerlo mal?
Hablar en público: el síndrome “pulpo”
Hablar en público: preparar el discurso de forma diferente

One thought on “Hablar en público: el síndrome “Pulpo”

  1. Bones altre cop!

    Hi ha vegades, per tant altres que no, en què si ens preocupem tant per la gestualització abans que en el tema és perquè aquest no ens interessa, o no suficientment.

    Poden sortir coses molt boniques quan ajuntem objectius o interessos personals en els punts abstractes de la conferència (si és que n’hi ha).

    A partir d’aquí es creen experiments amb el públic o preguntes preferiblement d’opinió, perquè si són de coneixement pot pensar el públic que és massa evident o té paranys la pregunta, o fer-lo sentir avergonyit, sense voler-ho, si no sap la resposta (a part que moltes vegades la pregunta està mal formulada i no sap el públic com fer que l’orador la concreti… – tema d’article).

    En definitiva, el “miracle” es troba en alinear idees o teories nostres amb pràctica, no en alinear astres. Espero no rebre cap càstic diví…

    Amb molt d’humor,

    Marta Riera

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