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Haciendo frente a la indefensión

En el artículo anterior hablábamos del concepto de indefensión aprendida, es decir aquellas creencias por las cuáles una persona piensa que, haga lo que haga, no va a servir de nada por lo que, consecuentemente, no hace o deja de hacer. ¿Para qué estudiar si voy a suspender? ¿Para qué decirle lo que pienso si terminará enfadándose? ¿Para que intentar hablar en público si voy a ponerme nervioso, me quedaré en blanco y como siempre voy a hacer el ridículo? Mejor no estudio, mejor no le digo lo que pienso, mejor no hablo en público.
Este concepto está relacionado con el llamado locus de control. El locus nos informa de donde atribuimos la causalidad de lo que sucede, si en nosotros mismos o en los demás y en la situación(contexto). En el primer caso diremos que la persona posee un locus de control interno (He suspendido porqué no he estudiado, he aprobado porque estudié mucho) mientras que en el segundo (situar las causas en lo externo) sería propio de una persona con locus de control externo (He suspendido porqué el examen era muy difícil, he aprobado porque tuve suerte).  Algunas personas con conocimientos de Programación Neurolingüistica los equipararían en alguna medida al concepto de metaprograma interno-externo.
Seligman combina el locus de control con otra dimensión: la duración del evento. Así podemos percibir que un hecho puede producirse de manera puntual en el tiempo (aislado, específico) o, al revés, es algo que acontece de manera general.
Combinando las dos dimensiones, locus y duración obtenemos la siguiente tabla de doble entrada (los ejemplos se refieren a un suceso negativo: suspender un examen)
Locus interno
Locus externo
Aislado
He suspendido porque no me he esforzado lo suficiente
He suspendido porque el examen ha sido muy difícil
General
Nunca me esfuerzo lo suficiente
Todos los exámenes son muy difíciles.
A partir de estos datos Seligman habla de personas Optimistas y personas Pesimistas. Las optimistas harían frente con éxito a la indefensión aprendida mientras que las pesimistas serían fácil presa de ella.
Veámoslo
Los pesimistas ante una situación adversa (ver tabla superior) seguirían el patrón Interno-general (Nunca me esfuerzo lo suficiente). El fallo se debe a algo interno y además algo que es general (Yo soy así); Mientras que los optimistas, en la misma situación negativa, el fallo lo explicarían tanto por locus interno o externo pero siempre ocasional (He suspendido porqué –hoy- no me he esforzado lo suficiente o he suspendido porqué el examen ha sido muy difícil).
Ante un escenario positivo la combinación sería la siguiente:
Locus interno
Locus externo
Aislado
He aprobado porque me he esforzado lo suficiente
El profesor ha puesto un examen muy fácilrspec hace o deja de hacer. ¿Paras que los optimistas seguirs y personas pesimistas.o (aislado, espec hace o deja de hacer. ¿Par
General
Siempre me esfuerzo lo suficiente
Todos los exámenes son muy fáciles.

Aquí se invierten los papeles. El optimista se pone a sí mismo como responsable de los éxitos (Soy bueno, y de manera general (siempre me esfuerzo) mientras que el pesimista las razones que usa para explicar los buenos resultados son puntuales y no dependen de él (el profesor ha puesto un examen fácil, He tenido suerte) es decir los éxitos se deben a los demás, a las circunstancias, al azar. En otras palabras dependen de factores externos sobre los cuáles no pueden hacer nada.

Este planteamiento del optimista, en términos de Seligman, con referencia a la indefensión aprendida y otros procesos como el burnout, trae enormes ventajas. La combinación es perfecta. Si algo sale mal tienen la creencia que es algo aislado, no es la norma; y al  poner el control dentro de ellos, es algo que puede ser analizado y tomar las medidas oportunas. La emoción se mantiene en parámetros manejables.
¿Significan que nunca se responsabilizan de los malos resultados? No porque eso sería a medio, largo plazo muy negativo, sencillamente tienen el convencimiento de poder afrontar con éxito lo que acontece y si no resulta bien, buscar las causas para enfrentarlas, Lejos de los pesimistas para quienes cualquier fallo es por su culpa y cualquier éxito nunca se debe a ellos.
Entrevista a un jugador después de haber jugado un partido.
- Sr. Optimista ¿por qué habéis perdido?
- Hoy no hemos tenido un buen día. El rival hoy ha estado por encima de sus posibilidades. La hierva estaba alta, seca y no rodaba el balón como estamos acostumbrados. Claro que también: los árbitros han favorecido al equipo rival.
- Sr. Optimista ¿por qué habéis ganado?
- ¿De verdad lo que pienso? Porque somos buenos.
- Sr. Pesimista, ¿por qué habéis ganado?
-Suerte, hoy ellos no han estado a la altura de su habitual juego. El campo estaba impracticable y eso nos ha favorecido
- Sr. Pesimista ¿por qué habéis perdido?
- ¿De verdad lo que pienso? Porque no somos tan buenos como ellos.
Las implicaciones en persuasión las desarrollaremos en una próxima entrega.
Ahora bien, antes de terminar… ¿eres optimista o pesimista? En esta dirección puedes encontrar un cuestionario que te informará del tipo de locus de control que tienes
http://espectroautista.info/tests/sociabilidad/habilidades-sociales/SOC3

Espero vuestros comentarios y sugerencias. Si queréis podéis dar vuestra opinión sobre el artículo votando abajo del mismo y/o sobre el blog en sí, en el lateral derecho. ¡Hasta pronto!
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2 thoughts on “Haciendo frente a la indefensión

  1. Muchas gracias por tu aportación Eduardo, ha resultado de gran ayuda!
    Sigué así con tu blog; cada día mejora!!

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