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Pasos para hacer un buen Brainstorming

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El brainstorming es la técnica más conocida y utilizada por lo sencillo de su aplicación pero también la que peor se realiza. También se conoce como «Tormenta de ideas» o «Lluvia de ideas». La característica central del Brainstorming es la de que se separa formalmente la fase de producción de ideas de la de evaluación (véase la entrada anterior: ¿piensas con los pies?). En la primera se busca el mayor número de ideas sin evaluarlas de modo alguno. El axioma es: «Cuantas más ideas, más soluciones potenciales encontraremos».

Un buen brainstorming tiene una serie de etapas que han de seguirse fielmente para asegurar su éxito. Muchas de ellas, en la práctica, son obviadas. Las razones son muchas y no las vamos a cuestionar. Ahora bien… Es como si a su coche le quitara dos o tres ruedas y pretendiera que siguiera yendo rápido.

Una vez se ha decidido utilizar el Brainstorming se reúne al grupo. Idealmente en una sala preparada para ello. El número ideal de personas oscila entre seis y ocho. El animador debe recordar las reglas del Brainstorming y pasar a un «calentamiento mental previo».

El calentamiento en el Brainstorming es similar a los ejercicios previos antes de efectuar un deporte. Consiste en efectuar un Brainstormig sencillo. Habitualmente se trata de buscar ideas para mejorar un objeto simple o buscar nuevas utilidades a un objeto familiar («¿Para qué puede servir un ladrillo?», «mejorar un objeto»). Este calentamiento debe ser breve, con cinco minutos puede bastar. El objetivo es ir «calentando los motores», verificar que las reglas se conocen y se aplican y, sobre todo, ir construyendo un clima adecuado y permisivo. En esta fase se pueden detectar problemas de funcionamiento interno que pueden solucionarse antes de pasar al auténtico problema de ahí la importancia de este calentamiento..

El siguiente paso es iniciar el Brainstorming. Una persona anota las ideas que cada miembro va exponiendo. Se recomienda el uso de papelógrafos o rotafolios dado que cuando una hoja se ha completado debe arrancarse y colgarse de la pared. El objetivo es que todas las ideas producidas estén siempre a la vista y puedan servir como estímulos para otras ideas

 Reglas del Barinstorming

La crítica está prohibida. Cualquier idea es bienvenida. La experiencia demuestra que expresar opiniones desfavorables («no funcionará…»), limitadoras («eso ya está inventado…») o de rechazo («no me gusta…») tienen un efecto inhibidor sobre el grupo. Otro problema es la autocensura.

Todas las ideas son «buenas» (aunque las ideas realmente, como señalábamos en otra entrada, no son ni buenas ni malas). Los asistentes deben sentirse con la máxima libertad. No se espera que se efectúen aportaciones realistas. Es decir, hay que «jugar» con las ideas. Se valoran las asociaciones, las deformaciones, las variaciones de las mismas. El que dos ideas se parezcan (¡nunca serán iguales!) lejos de ser considerado plagio se considera una variación de la primera que puede aportar nuevas perspectivas.

El objetivo es producir el máximo número de ideas. No se trata de encontrar una y concentrarse en ella. Se buscan cientos siguiendo la premisa que de la cantidad saldrá la calidad.

Recordar siempre que la fase de análisis será posterior. Esta separación entre fase de producción de ideas y la de evaluación de las mismas según Osborn debe ser realizada por equipos diferentes, entre otras cosas para evitar defender las ideas propias quizás en una especie de método doble ciego utilizado en investigación. Me remito a una entrada anterior en este blog (“¿Piensas con los pies?”)

¿Cuántas ideas? Personalmente me sorprendí cuando leyendo a Osborn, el que la ideó, decía: “las 200 ideas siguientes a las primeras 200 son las más interesantes” Compárese con el número de ideas que normalmente se producen en nuestros braistorming. Quizás tantas sea exagerado e incluso poco operativo pero al menos algunas más de las que producimos estaría bien, ¿no?

Como todo trabajo en equipo en el Brainstorming se observa una fase de alta producción de ideas inicial que se estabiliza. El cansancio (el grado de energía empleado es altísimo) hace que se produzca una fase de desaliento que el animador o facilitador debe saber invertir.

Existen diferentes tipos de brainstorming que iremos presentando en diferentes artículos de este blog, así como dos “problemas” básicos en la fase de producción de ideas.

 

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